Los 20 Problemas más Comunes en la PyMES
Si encuentra alguna coincidencia con su realidad, consulte el libro “Clínica Empresarial” del autor Demetrio Sosa Pulido y editado por LIMUSA, para ver la descripción y solución que hemos dado a estos problemas.
1. El personal desconoce sus objetivos y metas de trabajo.
Hemos detectado en las empresas que el personal operativo de todas las áreas que la conforman, no está enterado de los objetivos y metas que deben alcanzarse, en el mejor de los casos es gente comprometida con su quehacer pero no con sus resultados, porque saben lo que deben hacer, pero no lo que deben lograr.
2. No se atienden las verdaderas necesidades de capacitación.
Los empresarios ven a la capacitación como una obligación legal que hay que cumplir, y aunque dicen que la reconocen como necesaria para mejorar los resultados de su operación, siempre encuentran razones para eludirla, - los capacito y se van, me toman de escuela- comentan, y en el mejor de los casos, dicen que; no aplican lo que aprenden, solo van a perder el tiempo. Y muchas otras cosas parecidas.
3. Se carece de recursos adecuados para hacer siempre un buen trabajo.
El personal se ha acostumbrado a improvisar lo necesario para poder trabajar, frecuentemente es más el tiempo que tardan tratando de ajustar sus máquinas, o preparar sus procesos, que en operarlos, y es que no cuentan con lo necesario y adecuado para hacer un trabajo fácil y eficiente, parece que los hemos diseñado de la manera más difícil posible.
En su empresa, ¿cuántos problemas, se derivan de la falta de recursos adecuados para que el personal haga siempre un buen trabajo?
4. Nos ha preocupado la presencia de la gente, pero no su motivación.
Se ha conseguido que la gente esté presente en su trabajo, la administración ha establecido una serie de medidas e incentivos al personal por que asistan temprano a trabajar, les ponen tarjetas de checar, o una libreta para que registren su entrada, o en empresas más modernas, les han entregado una tarjeta electrónica para “pasarla” por la máquina registradora y registrar su asistencia y automáticamente llega la información a nóminas para el cálculo de sus emolumentos, se han establecido premios por asistencia y puntualidad. Pero una vez que la gente llega a trabajar, se desinflan, su esfuerzo lo hacen para llegar a tiempo, pero su compromiso por sus resultados son nulos, los vemos todo el día deambular de aquí para allá.
5. Existe un desprecio por el ambiente de trabajo, en muchos casos se proporciona lo indispensable.
En muchos casos los empresarios siguen pensando en el ambiente de trabajo tradicional de las “fabricas” de principios del siglo pasado, instalaciones oscuras, sucias, donde la gente iba a pasar 10 o 12 horas de “trabajo” sin sentido, monótono y aburrido.
6. Adolecemos de adecuados sistemas de selección y contratación de personal.
No solo adolecemos de problemas en los sistemas de reclutamiento, selección y contratación de personal, sino en todos los sistemas que tienen que ver con el personal.
La administración de las empresas ha detectado como su responsabilidad las situaciones que tienen que ver con la producción, con las ventas, investigación, calidad de productos, contabilidad, pago de impuestos, etc. etc. pero solo las muy bien administradas han pensado en su gente como una función importante de la empresa, por lo que los han dejado al margen del negocio, y luego se quejan porque la gente no está integrada y comprometida con su empresa.
7. El estilo de dirección es autoritario rígido, y en algunos casos benevolente.
No se ha decidido un estilo de dirección en las empresas y cada jefe desarrolla su propio estilo, creando una verdadera ensalada de estilos en la empresa, generando confusión y fuertes variaciones en los comportamientos personales e institucionales, lo que provoca a su vez variaciones en los resultados de las áreas.
8. Propiciamos el individualismo en el trabajo.
Siempre nos quejamos de que nuestra gente es muy individualista, y hasta lo hemos justificado como raza, hemos escuchamos que “los mexicanos somos individualistas por naturaleza”, nada más alejado de la realidad. Sin embargo el individualismo es algo que hemos propiciado y hasta motivado en las empresas, y luego nos quejamos de él.
9. Tomamos decisiones a priori.
Siempre se están padeciendo problemas que ya se habían solucionado anteriormente. El personal toma decisiones sin análisis, sin medir los resultados reales que se tendrán, frecuentemente se cometen errores en la toma de decisiones, lo que ha terminado por inhibir la toma de decisiones, el personal a acabado por decidir que: es mejor no decidir, todo lo preguntan y los jefes han centralizado la toma de decisiones justificándose con que la gente no sabe o no quieren tomar decisiones.
10. Tenemos gente obediente, pero no participativa.
Hemos fomentado en nuestro personal la percepción que el mejor empleado es el más obediente, y hemos creado sistemas de reconocimiento, implícitos o explícitos en los estilos de dirección, que premian precisamente a los más obedientes, puedes contar con él, decimos, -hace lo que le digas- es muy obediente, es un buen empleado, en otras palabras hemos hecho de nuestra gente solo elementos para la producción, carentes de iniciativa y creatividad.
11. Mala comunicación en la organización.
Tenemos frecuentes problemas en la empresa por fallas y falta de comunicación, compromisos que no se cumplen porque la gente que debió haber actuado, no se enteró, la gente no se involucra en situaciones de otras personas de sus mismos procesos, porque no están enterados.
Pedidos que se debieron haber entregado, pero él que lo tenía que hacer no sabía que era urgente.
12. Falta de reconocimiento al personal.
El personal en las empresas se siente marginado y poco valorado, solo trabajan por un sueldo, nadie les reconoce los cosas buenas que hacen, se quejan abiertamente, pero los jefes en lugar de atender la quejas se justifican diciendo “para esos los contratamos, para que hagan las cosas bien”. Pero olvidan que la gente repite lo que se les reconoce, y como solo reconocemos lo malo que hacen, (un regaño, también es un reconocimiento, negativo, pero reconocimiento al fin.) Eso es lo que la gente repite.
13. Falta de estandarización.
No se tiene ningún proceso documentado, sabemos cómo se hace el trabajo pero no lo tenemos documentado, esto ha originado muchos problemas de calidad y variaciones en los resultados alcanzados, cada vez que perdemos un compañero de trabajo, tenemos que volver a empezar con el nuevo que ocupa su lugar.
14. Mala calidad de productos y servicios.
La calidad de nuestros productos y servicios es deficiente, frecuentemente tenemos reclamaciones de nuestros clientes, y muchos que no reclaman simplemente no repiten sus compras o sus visitas a nuestro negocio.
15. Falta de integración entre el personal y con la organización.
El personal de la empresa no se siente integrado o identificado con su empresa ni con el grupo al que pertenece, y así lo perciben sus compañeros y sus jefes.
16. Falta de control en los procesos de producción.
Los resultados de la producción son muy variables e inconsistentes, hay veces que se cumple muy bien en calidad y cantidad, pero otras veces no salen las cosas como debieran, o se tienen muchos rechazos, o la productividad se viene abajo, otro fenómeno que se da, es que está trabajando un turno muy bien y cuando hay cambios de turno el relevo cambia todos los ajustes porque no le acomodan, y para colmo los productos salen bien, y no se sabe por qué.
17. Incumplimiento de entregas al cliente externo.
Frecuentes quejas de los clientes externos por incumplimiento en las entregas de sus productos, se hacen promesas al cliente externo, creyendo poder cumplirlas, pero cuando se llaga la fecha de entrega los productos no están listos y hay que ofrecer una disculpa, se pierden clientes y la empresa está perdiendo prestigio y credibilidad en el mercado.
Solo cuando la competencia esta igual, se puede ir toreando a los clientes, lo que sucede muy a menudo con el giro de las empresas de impresión (imprentas). Y cuando se vive en un giro de estos, es una gran oportunidad de atraer el mercado, siendo una empresa cumplida.
18 Falta de ventas.
Las ventas han decrecido en los últimos tiempos, los registros muestran hasta un 20 % de reducción, los productos son los mismos y en algunos casos los hemos mejorado, no hay razones aparentes para ese decremento.
En algunos casos lo más sencillo que hacen los empresarios es culpar el entorno con estimaciones como:
- Hay crisis económica en el país, la gente no tiene dinero.
- Es el gobierno el que nos tiene así.
- Tenemos competencia desleal.
- Etc, etc.
19. Falta de liquidez.
Vendemos bien, pero no tenemos dinero para hacer frente a los compromisos económicos que tenemos, los registros de movimientos compras y ventas se ven bien.
20. Baja productividad.
Los costos del producto que fabricamos son altos con respecto al precio de venta y este está regido por el mercado, no nos permite ajustar precios y las utilidades son cada vez más reducidas.
Los costos de producción son muy elevados respecto a otras organizaciones semejantes a las nuestra, de hecho tenemos costos y gastos superiores en porcentaje a los que teníamos en años anteriores.

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